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Lesson 5: Learning To Read

¿Te ha descrito alguien, alguna vez, una calle, o lugar -que tú crees conocer bien- y tú no recuerdas los detalles del lugar que tu interlocutor si recuerda?

Por ejemplo, te dice: "Sí, la calle Granja, donde está esa clínica que tiene esa fachada blanca, al lado de un edificio de ladrillo visto."

Y tu piensas: "Sí, la calle Granja, la conozco pero no recuerdo ninguna clínica con una fachada blanca."

¿Por qué ocurre esto?

Porque la memoria es extremadamente selectiva; recuerda solo lo que le interesa, o lo que se esfuerza en recordar.

Por razones de supervivencia, generalmente, siempre recordamos lo extremo: un accidente, algo peligroso (una serpiente, por ejemplo, enseñando los colmillos), algo que nos interesa (la comida que nos gusta), algo muy divertido (un chiste que nos hizo mucha gracia), algo muy vergonzoso (cuando dijimos algo que no debíamos decir en una reunión de trabajo).

Todo lo demás, es decir, lo que no cae dentro de la categoría de extremo o particularmente interesante, o importante, para nosotros, lo olvidamos con una pasmosa facilidad.

Lamentablemente, para el estudiante del idioma de Shakespeare el inglés cae dentro de esa categoría de "cosas que no recordamos por no ser extremas", "ni particularmente importantes"(aunque sobre esta última razón hay algunos matices).

Yo diría que más bien ocurre lo contrario; es muy fácil olvidar los sonidos y las expresiones porque no te suenan a nada y por ello, tu cerebro las tacha de inútiles.

En este contexto, es importante hacer un esfuerzo para recordar lo que escuchamos y leemos en inglés.

En esta lección hablaré precisamente de eso: de cómo sacar el mayor partido posible a lo que lees.

Cuanto más trabajes con cada expresión, verbo y estructura gramatical, más aprenderás.

Lo contrario también es cierto; cuanto menos prestes atención a lo que escuchas y lees, más desapercibidos pasarán para ti todos los detalles del inglés.

Es igual como el ejemplo que he puesto de la calle al comienzo de este correo; si no pones atención a lo que lees, entonces no recuerdas ningún detalle del texto; tanto así que ni siquiera podrás describírselo a un conocido.

No pretendo que estudies con lupa todos los detalles, porque tampoco es posible. 

De lo que sí se trata es de que PRESTES MUCHA MÁS ATENCIÓN a lo que escuchas y lees de lo que hacías antes.

Recuerda, hay que escuchar y leer con todos los sentidos.

 

Mónica